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El Gobierno Nacional, a través del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA)  y el Ministerio de Agroindustria de la Nación, dictó dos resoluciones administrativas con el fin de realizar un lavado de cara a la desidia estatal  en materia de alimentos contaminados con agrotóxicos en Argentina.

Ello, tras la anarquía denunciada en el informe "El Daño Alimentario Argentino" respecto de los controles que realiza el SENASA sobre la presencia de agrotóxicos en los alimentos considerados menores, que motivó  - en el mes de Mayo de 2018 - una presentación administrativa de Naturaleza de Derechos con el pedido de información pública, y la advertencia a dicho organismo estatal, ante la ausencia de basamento científico en el establecimiento de los límites máximos de residuos (LMR) de dichas sustancias químicas, sobre el inminente inicio de una investigación penal en el marco de la ley de residuos peligrosos.

El SENASA hizo uso de la prórroga de 15 días hábiles que otorga la ley 27.275 para contestar todos los puntos solicitados por Naturaleza de Derechos (el plazo vence el 5/7/2018).



Simultáneamente el organismo abrió a consulta pública el proyecto de Resolución para legalizar la autorización de agrotóxicos que ya se utilizan en los alimentos considerados menores y principalmente establecer también en relación a éstos, valores específicos de LMR de las sustancias químicas que el modelo agroindustrial impuso en el sistema agroalimentario.  Actualmente, para los alimentos menores rige en casi su totalidad,  el valor por defecto 0,01 mg  establecido por la Resolución del SENASA 934/10 (se aplica cuando no  se fijó por resolución un valor de límite máximo de residuo en relación a un agrotóxico respecto de un alimento determinado).

A los efectos de los controles de inocuidad alimentaria, el SENASA, distingue entre alimentos principales/mayores y alimentos menores. No se explícita el criterio de distinción entre unos y otros, aunque puede deducirse de los motivos del proyecto de Resolución que la clasificación refiere a la mayor o menor cantidad de territorio sembrado.


ALIMENTOS PRINCIPALES/MAYORES

ALIMENTOS MENORES

FRUTOS CÍTRICOS
Naranjas, dulces, agrias, e híbridos afines a las naranjas
Mandarinas e híbridos afines a las mandarinas
Limón
FRUTAS POMÁCEAS
Manzana - Pera
FRUTAS DE HUESO
Durazno - Ciruelo
BAYAS Y OTRAS FRUTAS PEQUEÑAS
Uva - Frutilla
FRUTAS (SUB)TROPICALES VARIADAS - DE PIEL COMESTIBLE
Olivo
HORTALIZAS DE BULBO
Cebolla - Bulbo - Ajo
CEREALES EN GRANO
Cebada - Maíz - Trigo - Arroz - Sorgo
GRAMÍNEAS PARA PRODUCCIÓN DE AZÚCAR O JARABE
Caña de azúcar
HORTALIZAS DE FRUTO, CUCURBITÁCEAS
Melón - Zapallo
HORTALIZAS DE FRUTO DISTINTAS DE LAS CUCURBITÁCEAS
Pimiento - Tomate
HORTALIZAS DE HOJA
Repollo - Lechuga
LEGUMBRES (cosechadas secas)
Porotos (todos) - Arveja
RAÍCES Y TUBÉRCULOS
Papa - Zanahoria
Frutos secos
Nogal
OLEAGINOSAS
Maní - Soja -Girasol
TÉS
Yerba mate

FRUTOS CÍTRICOS
Toronjas o pomelos incluidos los híbridos afines a la toronjaHabas (secas) (Vicia spp)
Kumquat  - Lima
FRUTAS POMÁCEAS Lupín (secos) (Lupinus spp)
Pera asiática - Nispero - Membrillo
FRUTAS DE HUESO
Pelón - Damascos - Cerezas - Guinda
BAYAS Y OTRAS FRUTAS PEQUEÑAS

Arándanos - Grosellas negras, rojas, blancas - Moras - Saúco - Morera -Frambuesas, negras, rojas
FRUTAS (SUB)TROPICALES VARIADAS – DE PIEL COMESTIBLE
Higo - Caqui, japonés
FRUTAS (SUB)TROPICALES VARIADAS-DE PIEL NO COMESTIBLE
Banana/Plátano - Palta - Kiwi - Chirimoya - Litchí - Mango - Papaya - Piña tropical - Granada

HORTALIZAS DE BULBO
Hinojo, bulbo Sésamo - Puerro - Cebolla de la China - Cebolleta galesa (cebolleta japonesa, cebollino inglés) - Chalote

BRASSICA
Coles de Bruselas - Colinabo - Brócoli - Coliflor  - Kale - Hacusai - Radicchio
HORTALIZAS DE FRUTO, CUCURBITÁCEAS
Pepino - Zucchini - Pepinillos - Calabaza varias* - Zapallito
HORTALIZAS DE FRUTO DISTINTAS DE LAS CUCURBITÁCEAS
Pimientos picantes - Berenjena - Maíz dulce (maíz en la mazorca) - Hongos

HORTALIZAS DE HOJA
Acelga - Achicoria - Berro - Lechuga, arrepollada* - Rúcula - Espinaca
Endivia - Verdolaga - Eneldo - Albahaca

LEGUMBRES
Habas (secas)(Vicia spp) - Garbanzos (secos) (Cicer spp) - Lentejas (secas) (Lens spp) - Lupín (secos) (Lupinus spp)
RAÍCES, tubérculos y tallos
Mandioca (tapioca) - Batata - Rábano (todos) - Alcachofa - Espárrago
Apio - Ruibarbo
CEREALES EN GRANO
Trigo sarraceno - Avena - Quinoa** (no cereal) - Centeno - Triticale - Mijo
FRUTOS SECOS
Almendra - Nuez de pecán - Castaña - Avellana - Algarrobo - Piñones - Nuez de pistacho - Nuez de Macadamia

OLEAGINOSAS
Colza - Semilla de algodón - Lino - Cártamo - Sésamo

HIERBAS AROMÁTICAS
Mentas - Perejil - Romero - Salvia y especies de salvia afines - Lavanda - Estragón - Tomillo - Comino - Orégano - Anís, semillas - Alcaparras - Cardamomo, semillas - Canela, corteza - Clavillo - Coriandro, semillas - Comino, semillas - Jengibre, raíz - Baya de enebro - Regaliz, raíz - Nuez moscada - Pimienta (negra, blanca) - Cúrcuma, raíz - Azafrán - Lúpulo, desecado - pimentón
TÉS
Rosella (cáliz y flores), seca - Manzanilla - Hierba luisa (hojas secas) - Tilo -Te


El SENASA, a través de la mencionada Resolución 934/2010,  solo estableció valores de LMR en relación a los alimentos principales/mayores (en su mayoría, no en todos). Sucede que el modelo del agronegocio y la falta de control estatal durante todos estos años,  estimularon y permitieron, respectivamente, que los agrotóxicos autorizados en principio para los alimentos mayores/principales, también sean utilizados y aplicados por los productores frutihortícolas, sin ninguna condición ni restricción, en casi la totalidad de los cultivos de frutas, verduras y hortalizas considerados menores, como por ejemplo los 14 de los 38 alimentos que fueron alcanzados en los controles del SENASA, entre los años 2011-2016, a saber: Acelga, Achicoria, Espinaca, Albahaca, Banana, Pomelo, Cerezas, Rúcula, Pelón, Palta, Kiwi, Anana, Garbanzos, Apio.

En efecto, en dichos controles y tal como se dio cuenta en el informe "Heladeras Fumigadas Argentinas" los 14 alimentos apuntados presentaron varios agrotóxicos.



En la actualidad, al no existir un valor de LMR para los alimentos menores (salvo excepciones como son los casos del Pomelo y la Banana), corresponde la aplicación del valor por defecto (0,01 mg) para los residuos de todos los agrotóxicos.

Como bien se señala en el informe El Daño Alimentario Argentino, el valor 0,01 mg es prácticamente el límite de detección, por lo tanto, obligaría a los productores frutihortícolas a que no apliquen agrotóxicos, atento a que una mera aplicación de cualquier producto, un residuo de éste puede ser detectado en los controles en un valor superior al mínimo y quedar en el marco de ilegalidad. Sin perjuicio que, en la realidad,  los productos químicos son utilizados y aplicados igual, tal como lo delatan los resultados de los controles. De ahí la advertencia de Naturaleza de Derechos al SENASA sobre la situación de ilegalidad y punibilidad que representa detectar valores de LMR superiores a los permitidos.



También en el informe "El Daño Alimentario Argentino" señalábamos que el valor por defecto (0,01 mg) se constituyó en una norma de protección en lo formal para los consumidores y consumidoras en la Argentina dado que en razón de la falta de la capacidad operativa del SENASA, muchas frutas, verduras y hortalizas - principalmente las consideradas menores - al no tener establecido un valor de LMR de agrotóxicos,  se le aplica el mínimo por defecto.



En el sentido marcado, se advirtió en "El Daño Alimentario Argentino" que se debe estar atento a cualquier intento de modificación de la Resolución 934/2010, y más específicamente a la regla del LMR por defecto de 0,01 mg. El establecimiento de un valor de LMR superior al valor por defecto, sobre un alimento determinado respecto del cual se estaba aplicando éste último, sería pasible de serias objeciones, atento al principio jurídico de progresividad, que conlleva la no regresión, también aplicable en materia de salud pública y alimentación adecuada.

Ese intento sobre el cual alertábamos en el mes de Enero de 2018, se acaba de concretar por el SENASA a través del proyecto de Resolución que se puso a consideración en la Consulta Publica Nro 332 que culmina el día 2 de Julio de 2018. Concretamente, el SENASA en el proyecto de Resolución establece una mecanismo de establecimiento de valores de LMR de agrotóxicos en los alimentos considerados menores. Para ello, las empresas titulares de los registros de agrotóxicos autorizados en Argentina, podrán proponer valores de LMR de agrotóxicos establecidos bajo los criterios del CODEX Alimentarius o de la Comunidad Europea, que en la mayoría de los casos son superiores al 0,01 mg (valor por defecto).



El proyecto de Resolución del SENASA y la apertura a la consulta pública,  representa un avance en cuanto a la posibilidad de la participación ciudadana y el reconocimiento del organismo respecto al riesgo que representan los residuos de agrotóxicos en los alimentos. Textualmente en los motivos del proyecto de Resolución se señala que muchos productos (agrotóxicos) no cuentan con un límite máximo de residuo (LMR) establecido para su comercialización, generando de esta manera un riesgo para el consumidor, dado que se utilizan productos no registrados para la protección de los cultivos menores y por ende se desconoce el riesgo sanitario que esto acarrea a la sociedad.

Pero tamaña apertura del organismo estatal, en realidad es un ardid que consiste en neutralizar la aplicación del valor por defecto (0,01 mg) establecido por la Resolución 934/2010 para todos los productos que no tengan asignado un valor específico, con el objetivo de permitir valores de límites máximos de residuos superiores de agrotóxicos en los alimentos considerados menores,  a través  del CODEX Alimentarius y la normativa europea.

Veamos un ejemplo para entender el ardid. Si tomamos como referencia el Clorpirifós,  - que es uno de los agrotóxicos con mayor presencia en las frutas, verduras y hortalizas, según los controles del SENASA en el período 2011-2016 - el valor de LMR que se aplica en la Argentina, en relación a los alimentos menores en donde fue detectado, es el establecido en la regla por defecto, es decir:  0,01 mg, ya que no existe una resolución que haya fijado valores específicos.

Ahora bien, el Clorpirifós en la Comunidad Europea cuenta con una regulación de LMR más amplia y generosa que en la Argentina (se aceptan valores de LMR de hasta 0,05 mg). Entonces, a las empresas les bastaría, en Argentina, con presentar los antecedentes de dicha regulación para que se aplique también localmente, lo cual elevaría el valor de LMR de 0,01 mg a 0,05 mg.

Observemos el siguiente gráfico comparativo que surge del VATOXA.

http://www.naturalezadederechos.org/clorpirifos.htm


Otro punto critico del Proyecto de resolución para el establecimiento de los LMR en alimentos considerados menores, es la omisión de exigir a las empresas la realización de las evaluaciones de riesgos sobre los efectos crónicos, cancerígenos y sinérgicos de los agrotóxicos que ingresan diariamente  al organismo humano en pequeñas dosis como residuos en los alimentos en los que se aplica. Muchos de esos agrotóxicos son considerados agentes genotóxicos, mutagénicos, disruptores endocrinos, etc, tanto por investigaciones científicas como por organismos internacionales.

En el informe "El Daño Alimentario Argentino" advertíamos que la discusión sobre los LMR, se centra en que se parte de una falacia central: no existe un valor seguro de exposición a los agentes cancerígenos, disruptores endocrinos, genotóxicos o mutagénicos como lo son muchos de los agrotóxicos, esto es así, dado que los mismos actúan a muy bajas dosis en el tiempo y son bioacumulables, siendo absolutamente indeterminable el umbral de exposición ante el daño. A su vez, debe considerarse que los agrotóxicos se potencian entre ellos, es lo que se denomina efectos sinérgicos que no son considerados como un criterio de riesgo en ninguna normativa, ni local ni mundial.  El proyecto de Resolución del SENASA no refiere en absoluto a este punto.



Por lo expuesto, el proyecto de Resoluciòn del SENASA será objeto de serias advertencias y objeciones por parte de Naturaleza de Derechos, y rápidamente se iniciará un proceso de invitación a toda la comunidad para que participe libremente o adhiriendo a la presentación modelo que se pondrá a disposición lo mas pronto posible en la web.

Por otro lado, y en sintonía (al lavado de cara) con la resolución del SENASA, el Ministerio de Agroindustria dictó, el 25 de Junio de 2018, la Resolución 174/2018 por la cual establece el Programa Nacional de Buenas Practicas Sustentables (BPAS) en productos frutihortícolas con el objeto de "promover su difusión y adopción a efectos de propender a la inocuidad de los alimentos". sic



El programa en si, está compuesto por un conjunto de acciones programáticas vacías de contenido y que en si, representan una entelequia que tiene como único objetivo legitimar y consolidar el uso masivo de agrotóxicos en frutas, verduras y hortalizas, ignorando los riesgos que representan para la salud humana a través del consumo de alimentos con residuos de esos químicos.

En este sentido, el programa de BPAs desoye abiertamente las recomendaciones efectuadas por la Relatoría Especial del Derecho a la Alimentación de la Organización de las Naciones Unidas ONU, en el Reporte Anual de 2017, realizado conjuntamente con la Relatoría Especial sobre las implicaciones para los derechos humanos de la gestión y eliminación ecológicamente racionales de las sustancias y los desechos peligrosos.

De modo rotundo, ambas Relatorías afirman que se ha llegado a un punto de inflexión en la agricultura. Sin titubeos se advirtió que el modelo agrícola dominante actual es altamente problemático, no sólo por los daños causados por los plaguicidas en la salud humana, sino también sus efectos sobre el cambio climático la biodiversidad y la incapacidad de garantizar la soberanía alimentaria. Ambas relatorías a la vez que condenan a la agricultura industrial, señalan al unísono que la agricultura libre de los paquetes tecnológicos del agronegocio (transgénicos + agrotóxicos), es posible. Así las Relatorías sostienen que los estados deben incentivar la agroecología, ya que es la única que puede garantizar una alimentación y salud adecuada y que la misma tiene capacidad de rendimientos suficientes para alimentar a la población mundial.

En conclusión, se observa que la acción estatal con el Proyecto de Resolución del SENASA y el Programa de BPAS es persistir y profundizar un modelo agroalimentario frutihortícola contaminante y que pone en riesgo de daño grave e irreparable la salud de la población, sumado a los impactos en el ambiente y la biodiversidad.

Por lo pronto, Naturaleza de Derechos está a la espera de la respuesta del SENASA por el pedido de información pública y otras medidas solicitadas, para actuar en consecuencia. Pero atento al derrotero estatal con este pretendido y vano lavado de cara, a través de las resoluciones administrativas apuntadas, ya intuimos el curso de nuestras próximas acciones.